RespuestaUltrasonido de Tejidos Blandos Se
observa un engrosamiento hipoecogeno y heterogeneo del tendon de
Aquiles izquierdo, alcanzando un diametro transverso de 16 mm. x un
diametro anterosuperior de 11 mm, anotandose ruptura completa de sus
fibras hacia el tercio medio, sin evidencia de ruptura en su inserción
distal. en el tercio proximal se observa un engrosamiento y
heterogenidad con area de mayor ecogenidad de forma ovalada midiendo
19x7.7 mm.
Resonancia Magnetica de tobillo izquierdo en
tendon de aquiles se demuestra engrosamiento y cambios de señal hacia
la inserción calcanea en un trayecto de 5 cm, con hipo e isointensidad
en el T1, y aumento de señal en el T2, ademas se observa solucion de
continuidad a partir de 5 cm, con un comportamiento de aumento de señal
en la proyeccion de T2 Stir.
CONCLUSION 1.TENDINITIS SEVERA DEL AQUILES QUE COMPROMETE 5 cm. A PARTIR DE LA INSERCION DEL CALCANEO, ADEMAS RUPTURA COMPLETA EN UNA EXTENSION DE OTROS 5 cms POR ENCIMA DEL MISMO EN SENTIDO CEFALICO. 2.OSTEOCONDRITIS DEL ASTRAGALO.
Ruptura de Tendon de Aquiles La
ruptura del tendón de Aquiles se define como una solución de
continuidad a nivel del tendón que se observa más frecuentemente en la
zona que va a 2 o 6 centímetros de su inserción a nivel del calcáneo.
De acuerdo a su ubicación se pueden clasificar en proximales o
miotendineas, en zona crítica o intratendinosa y en distales o
insercionales. Lo más habitual es la ruptura a nivel de la zona crítica
donde la irrigación del tendón es bastante escasa y, por lo tanto, los
fenómenos de reparación es mínima.
En Estados Unidos se ha
estimado entre 7 y 18/100.000, constituyéndose en la tercera ruptura
tendínea más frecuente luego del manquito rotador y el cuádriceps. Es
más frecuente en hombres (1.3 a 19:1) entre los 30 y 50 años y al lado
izquierdo (extremidad utilizada más frecuentemente en el rechazo).
Existe una relación hombre:mujer 2:1 a 12:1. Se menciona que las
lesiones se asocian a actividad laboral, en estudios recientes indican
que el 75% de la ruptura del tendón del Aquiles ocurre en atletas, en
personas entre los 30 y 40 años de edad, que es más común en ciudades
donde el trabajo es sedentario y disminuye marcadamente en el trabajo
físico Es frecuente después de la tercera década de vida. Si es
reparado adecuadamente, la reincorporación al deporte es de 100%. El
diagnóstico es difícil porque el deportista a veces continúa caminando.
La flexibilidad y elasticidad del tendón es primordial para los
atletas, ya que evita la ruptura del tendón.
La ruptura del tendón de Aquiles puede ser causada por:
Demasiado
esfuerzo ejercido sobre el tendón, común al: Correr, especialmente en
colinas, escaleras y superficies duras, embestir, saltar, girar (p.e.,
basketball, football, rugby, un tendón debilitado que no ha sanado
completamente de una lesión previa, uso de medicamento, o enfermedad,
esforzar excesivamente un tendón inflamado o tener un accidente en el
que el tendón se corta o se destroza (menos común)
Los factores de riesgo
Hay
múltiples factores de riesgo, los cuales pueden predisponer a una
lesión del tendón de Aquiles como actividad deportiva (45 – 85%), Tener
músculos débiles o inflexibles en la pantorrilla, tener sobrepeso, usar
calzado inadecuado, tener pies planos, no hacer ejercicios de
calentamiento adecuadamente antes de hacer ejercicio, y no enfriarse
correctamente después especialmente en deportistas de fin de semana,
presencia de áreas previas de tendinosis o degeneración intratendínea,
utilización de corticoides en forma local (infiltraciones) o, menos
frecuentes, sistémica, .uso de fluoquinolonas como el ciprofloxacino,
antecedentes de gota, la presencia de tenosinovitis y acúmulo de
cristales de ácido úrico a nivel del tendón causan la ruptura, grupo
sanguíneo O, presencia de un pie hiperpronado, artritis reumatoide,
lupus eritematoso sistémico, quizá esté influido por el tratamiento con
corticosteroides, la hiperlipidemia (colesterol, triglicéridos) se
caracteriza por el depósito de lípidos y esteroles en sangre y tejidos
blandos debilitando y favoreciendo la ruptura del tendón de Aquiles, en
la diabetes mellitus favorece la ruptura del tendón la presencia de
alteraciones de tipo metabólico, existiendo una tendinitis indolora que
incrementa el riesgo de ruptura y desprendimiento del tendón.
Manifestaciones clinicas Intenso
dolor a la altura de la inserción tendinosa, limitación a la
dorsiflexión activo en reposo y plantiflexion con carga. Tambien se
puede observar depresion visible sobre el tendon, edema depresible a la
palpación en la parte trasera de la pierna entre el talón y la
pantorrilla. Perdida del equino fisiológico (signo de Bruner Guedi).
Signo de Thompson positivo (La presión de los gemelos no provoca una
flexion plantar del lado lesionado).
Fernandez-Palazzi10, en
su estudio (Achilles Tendinitis in Ballet Dancers) propone uina
clasificación clinica, la cual divide en cuatro fases, así:
Fase 1: Dolor después de la actividad Fase 2: Dolor al inicio de la actividad que va desapareciendo y que retorna después de la actividad. Fase 3: Dolor durante y después de la actividad. Fase 4: Ruptura
Diagnóstico
El
diagnóstico de una ruptura del Tendón de Aquiles es clínico y por lo
tanto los exámenes imageneológicos son solicitados excepcionalmente.
Tanto la ecografía como la resonancia magnética se utilizan más
frecuentemente para el diagnóstico de las paratendinitis, las bursitis
y las tendinosis. Los estudios radiológicos usualmente son
negativos, evidenciándose únicamente presencia de edema de partes
blandas o delineamiento exagerado del contraste del tendón. En otros
casos avanzados puede apreciarse calcificaciones dentro o en la
periferia del tendón. Tiene utilidad para delinear el contorno del
calcáneo y explorar la presencia de una enfermedad de Haglund. La sospecha diagnóstica es fundamental ya que hasta un 25% de los casos no son diagnosticados en la primera consulta.
Tratamiento
Tratamiento No Quirúrgico El tratamiento no quirúrgico, que se asocia generalmente con una mayor tasa de reincidencia de ruptura, se selecciona para rupturas menores, pacientes menos activos, y aquéllos con afecciones médicas que les impiden someterse a cirugía. El tratamiento no quirúrgico involucra el uso de un yeso, bota para caminar o una tobillera o aparato de soporte para restringir el movimiento y permitir que el tendón roto sane. Para
aliviar el dolor y reducir la inflamación se pueden usar medios fisicos
como hielo local, vendas y medicamentos antiinflamatorios no
esteroideos (NSAID). La cirugía es el tratamiento más común para
esta condición. El médico hace una incisión en la parte baja de la
pierna. Después, cose el tendón nuevamente. Se utiliza un yeso,
tablilla, bota para caminar, o refuerzo durante 6-8 semanas. Uno de los
beneficios de la cirugía es que ésta disminuye el riesgo de volver a
romperse el tendón. La cirugía también podría ser una mejor opción si
usted es muy atlético.
BIBLIOGRAFIA 1) Delgado Brambila Humberto Augusto, Cristiani Díaz Gerardo, Aspe Manzo Eduardo. Ruptura del tendón de Aquiles: Incidencia y experiencia en su manejo Acta Ortop Mexicana 2003; 17(5) : 248-252 2) Assal M, Jung M., Stern R., Rippstein P., Delmi M., and Hoffmeyer P. Limited Open rapair of Aquilles Tendon Ruptures. Journal Bone an joint Surgery. 2002 vol 84A (2) / 161-170
Dr. Cesar Pinilla, Dra Roxana Aycardi Departamento de Educación Médica e Investigación Sabbag Radiologos
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